_¿Y que pasó Peter?
_Te lo voy a explicar, Luis, pero... ¿No estaríamos más cómodos delante de una copa?_ ¡Ostras,
perdóname! ¿Dónde está mi hospitalidad? Diez años sin verte y no te invito ni a un trago.¿Te parece que vayamos a los cuatro vientos?
.jpg)
Los cuatro vientos era el bar del pueblo, que había visto crecer a Peter yLuis. Allí habían descubierto el alcohol, las partidas inacabables de dominó ya las primeras mujeres de su vida.Al entrar por la puerta, ¡allí estaba! Peterse giró hacia su amigo sorprendido:_ ¿Luis, no me habrás traído aquí por ella?_ ¡Te juro que no sabía que trabajaba aquí!
.jpg)
Y allí estaba tan insinuante cómo Peter la recordaba. Una mujer que hacía perder la cabeza a los hombres. Peter recordó, cómo una vez se la hizo perder a él.
_ ¡Vaya, mira a quien tenemos aquí!
_Hola Lidia, ¿que tal estás?
_Eso te lo tendría que preguntar yo, creía que te había engullido la tierra.
_Es una larga historia Lidia, y cómo ves he venido con Luis.
_Vale tranquilo, no te molesto más, veo que aún me guardas rencor.
_Oye Peter, si quieres nos vamos a otro sitio. Le decía Luis apoyándole una mano en el hombro.
_Mejor si Luis, no soportaría volver a caer en sus artimañas de araña, para que luego volviera a olvidarse de mí. Está visto que no tengo suerte con las mujeres.
_¿Con Alaís tampoco?
_Alaís fue otra cosa... Perdón te estaba explicando la historia ¿Por donde me quedé?
_Si, que no sabías...
.jpg)
_ ¡Ah si! Bien, a la mañana siguiente, desperté dispuesto a que me explicara de donde venía. Al salir al salón no estaba en el sofá donde la había dejado por la noche. La busqué por todas las habitaciones y había desaparecido. Al mirar por la ventana de la cocina, la vi en la playa.
_¿Y sabes qué, Luis? Me dio miedo.
_¿Miedo? Explícate.
_En aquel momento me pareció la mujer más bella que tierra haya visto. Estaba haciendo alguna especie de ritual oriental, ya que tenía los brazos extendidos hacia el mar, a la vez que recitaba algún cántico, que no logré escuchar.
Y su piel, bañada por los rayos de sol de la mañana, adquiría un color extrañamente seductor.
_¿Eso te dio miedo?
.jpg)
_Eso, y que al verse sorprendida su actitud cambió, cómo la de un niño atrapado en plena travesura.
_ ¡Peter! ¿Qué haces aquí?
_Te estaba buscando...
_Yo buscaba restos del naufragio.
_Hablando de eso... ¿Qué hacías navegando, en la zona más alejada del archipiélago?
_Lo extraño, Luis, es que Isu tiene unas mareas, que todo lo que pasa por sus límites, lo arrastra hacia sus playas. ¡Y allí no había ni el mas mínimo resquicio del naufragio.
Alaís, percibió en mi rostro la extrañeza del caso.
_No te preocupes, pronto vendrán a buscarme.