PENSAMIENTOS QUE COMPARTO,

INTENTANDO DAR UN RESPIRO A MI MENTE...

Bien, desde aquí, quiero compartir mis relatos con
vosotros. Gracias por dedicarle vuestro tiempo.
Las fotos (casi todas) son descargas de internet,
si alguien se ve ofendido que me lo haga saber.
Los escritos son inéditos y protegidos,
si alguien quiere bajarselos que me lo diga
y gustosamente se los cederé.Gracias.



Entradas Recientes.

jueves 12 de noviembre de 2009

Los años Mágicos(VI).




Los recuerdos se agrupan en mi mente, intento que poco a poco se vayan desvaneciendo...
¿O tal vez, no los quiera olvidar?

Calamidad era una perra vieja, que no despertaba curiosidad. Nadie la hubiera  echado en falta si desapareciera, ni sus mismísimas dueñas. Alice le había cogido cariño, aunque al conocerla tuvieran sus trifurcas. Nadie sabía el origen de Calamidad, apareció un día, sin más.
Alice, empujó la puerta con todas sus fuerzas, mientras el pequeño Ben intentaba aferrarse a ella todo lo posible. Al abrirse la puerta se encontró a Calamidad, junto a la persona que había dado la autoritaria orden a la casa.
Asustados y desorientados no sabían que hacer. Ben sin mediar palabra arrancó a correr, (desde entonces es más tranquilo, nadie diría que es, el mismo).
Alice se echó en los brazos de Calamidad, y  rompió a llorar. Entonces intentó justificarse, dirigiéndose a la persona que la había sacado de aquella situación.
Abrió los ojos de par en par, y de sus labios apenas se escapó un agradecimiento.
Entonces vio a una bella mujer, con una agradable sonrisa, y que emanaba una tranquilidad que nunca antes había percibido.
_¿Qué hacías dentro de la casa? Preguntó con voz melódica.
_Es que…No sabía que decir, ya que su voz aún le temblaba._ Vi ha alguien dentro, y quería averiguar quien era, me parecía que la casa estaba deshabitada…
_Pues tuviste mucha suerte, de que Calamidad me viniera a buscar.
Alice miró a la perra, sorprendida de que conociera a la bella mujer.
_Perdona con las prisas no me he presentado, me llamo Raquel. Alice…No te sorprendas que sepa tu nombre, me lo dijo Calamidad.
Al escuchar aquello, Alice quedó sumamente sorprendida de que Calamidad…
_Es tarde Alice y creo que por hoy ya has tenido suficientes emociones. Tranquila otro día me podrás hacer todas esas preguntas que pasan por tu cabeza ,es mejor que regreses a casa.
Alice entendió que tenía razón, así que emprendió la vuelta a casa, no pudo evitar volverse a mirar a la mujer. Que desaparecía tras la puerta de la casa…
Continuará…



sábado 7 de noviembre de 2009

Haz la prueba, pinta una canción.



¿Quieres una nueva experiencia?
Relájate y pinta una canción, te aseguro que la experiencia vale la pena.
Clica el enlace y ya me contarás la experiencia.http://soytuaire.labuat.com/

lunes 2 de noviembre de 2009

Los años Mágicos(V).




Toda persona en su sano juicio, hubiera intentado descubrir, que es esa sensación que me acompaña día y noche…

Las manos le sudaban cómo si hubiera acabado de fregar, asió el pomo de la puerta con tanta delicadeza, que  se le resbalaba de las manos. Poco a poco lo fue girando, mientras aquella música le golpeaba la cabeza. Sintió cómo todo su cuerpo se sacudía al ritmo de su corazón. Ben la agarraba tan fuerte que le impedía avanzar, y eso sumado a las palpitaciones, le hacía parecer que el tiempo se había aletargado. La puerta poco a poco fue cediendo, y el sonido era insoportable, con sorpresa descubrieron que la habitación estaba vacía, solamente el estruendo de aquel vetusto gramófono, presidía la estancia.
Ninguna semblanza con el resto de la casa, allí reinaba la suciedad y el abandono. Aquel olor asfixiante, hizo que los pequeños no se aventuraran hacia el interior. Ben, que en ningún momento se había soltado, instigó a Alice a que le explicara que estaba sucediendo, ella tampoco lo sabía, lo único que tenía claro es que aquel artilugio no podía funcionar así sin más. En aquel instante, susodicho artefacto calló…
El silencio se desplomó en la habitación, y con él, resurgió el latir de los dos pequeños corazoncitos.
Alice dio un paso adelante, pero la presión ejercida por Ben, intentando decirle que se fueran, la hizo desistir.
Bajaron a trompicones las escaleras, alguna cosa les decía que no tenían que permanecer más en aquella casa. Mientras iban bajando, los ruidos se sucedían cada vez más fuertes. Y la música, esta vez les empezaba a dañar los oídos. Nada ni nadie era capaz de abrir aquella puerta, los dos niños cada vez más asustados empezaron a chillar, cuando de pronto, todo ruido dejó de sonar. La casa se estremecía, los tablones del suelo se levantaban, los cuadros giraban sobre si mismos. Hasta que alguien al otro lado de la puerta gritó:
¡Basta!
Y la casa dejó de vivir…
Continuará.




jueves 29 de octubre de 2009

SUPERVIVENCIA.




Sin tiempo para descubrir, tuve que crecer, las cosas no fueron cómo yo creía que serían, pobre de mí, pensar que yo sería cómo todos.
Aquel día no sabía que mi vida cogería otro rumbo, es extraño…
Solamente un instante, un chasquido de dedos y ya está. Has cambiado. ¿Cómo? Explícamelo tú, yo no sé la respuesta, y si la supe, pasó desapercibida. Miro a mí alrededor, y veo la vida que llevan los demás. ¿Tan difícil es? ¿Cómo no supe darme cuenta, en el instante preciso? ¿Qué  me pasó por alto?
No es lo que yo imaginaba, pero… ya que me toca vivir esta realidad, la intentaré vivir con dignidad.

viernes 16 de octubre de 2009

FELIZ






Mediática y pequeña, todo un mundo por descubrir. ¿Qué estarás pensando en tu mundo? Acaso piensas, que no quieres nada más, que eres feliz así; sin horarios, sin agobios.
Simplemente te dejas llevar, hoy aquí, mañana allí. De vez en cuando encuentras compañía, tus instintos te llevan más allá. Hola y adiós. Mañana será otro día,  sin horarios sin agobios; hoy aquí, mañana allíMarienkäfer.

jueves 15 de octubre de 2009

TRASPASO.



Ante la espeluznante mirada del ser que me atormentaba, estabas tú. Allí, sin mover ni un flexible músculo de tu cuerpo, regocijándote ante lo dramático de la escena.
Tú, que me habías jurado amor eterno. Hoy te clama la venganza. ¿Hasta qué punto me llegas a odiar? Por aquel insignificante error que cometí. Somos humanos, aún no existe la perfección entre nuestras cualidades.
Te miro buscando un simple gesto de clemencia, pero sigues ahí, inmutable; sin comprender aún, que tú también te equivocas.
Es tarde. Tengo frío. El sueño se apodera de mí, soñaré que eres perfecto. Esa oscuridad... me abriga confortablemente. Soñaré que somos perfectos...

miércoles 7 de octubre de 2009

AL ACECHO.



Búscame cerca, muy cerca, pero no me sigas o serás tú el próximo que caiga...

Siempre te estaré vigilando, aunque creas que te has librado de mí, guárdate de las calles solitarias y oscuras...

Más aún... estate tranquilo, no eres mi victima, tienes algo que quiero.

lunes 5 de octubre de 2009

SATISFACCIÓN

No suelo poner cosas de mi vida cotidiana, pero la ocasión se lo merece, para orgullo del autor. Así que ahí va eso.



Con la colaboración claro está de mi buen amigo J.Mª S. ya que sin él, esto no habría sido posible.

                                                                  (Talla-hams)

Por cierto...al horno estaba buenísimo.(Gracias a mi suegra)

Los años Mágicos(IV)


Es extraño cómo recuerdo aquellos días, con nostalgia. Pero aún hoy, tengo la extraña sensación de que alguien vigila.


Alice volvió a casa, sin saber el tiempo que había permanecido en aquella mansión. Era la primera vez que veía a Calamidad por delante de ella. Al abrir la puerta, encontró a las hermanas esperando una respuesta, por la ausencia a la hora del almuerzo. Era media tarde. Marta al ver la cara que traía Alice, le preguntó alarmada:
¿No me digas que has estado en la casa?
Alice rompió a llorar, no pudiéndose contener la confusión que la inundaba. Intentado exculparse, por lo inusual de la hora, les explicó que había ido al pueblo; entreteniéndose sin reparar en la hora.
Pasó el resto de la jornada, preguntándose cómo demonios había llegado a aquella habitación. No lo había soñado, claro testimonio era el gran chichón que predominaba en su cabeza.
Pasaron los días, y no volvió a ver a nadie en las cercanías de la mansión. Pensó, que Marta tenía razón, y que sólo fue un vagabundo buscando cobijo. Por aquel entonces, Alice, se había echo amiga del menudo de los Willians. Ben. Todo lo que tenía de pequeño lo tenía de tremendo. Pero habían echo buenas migas.
Una tarde, que estaban aburridos tirando piedras al lago, Ben propuso de entrar en la mansión. Alice, toda orgullosa, insistió que ella ya había estado en el interior. A lo que el pequeño rapaz contestó, que así seguro que  no le importaría en hacer una nueva visita a la casa. Alice envalentonándose,  contestó que cuando quisiera.
¡Pues vamos ahora! Gritó el pequeño rapaz.
Al llegar a la entrada principal, las piernas les temblaban. El pequeño se agarró a la camiseta de Alice, en una acción para sentirse protegido. La puerta no parecía cerrada. Alice la empujó, poco a poco sin saber que se encontraría en el interior. Aquel chirrido que producía convenció a los pequeños de, que si alguien habitaba la casa, ya habría sido avisado.
Sintió aquel olor, que había reconocido de la última vez. Extrañamente placentero, que te inundaba los sentidos, haciéndote sentir bien: esto aún desconcertaba más a los pequeños. Lo más normal sería que aquella casa, apestara a polvo y moho.
La puerta precedía un salón. En el centro de la estancia, una majestuosa escalera lo dominaba.
Ben, sin soltarse de Alice, tragó saliva al contemplar la grandeza del lugar. Aquella casa contrariamente a parecer deshabitada, estaba limpia cómo si un batalló de sirvientes hubiera pasando arrasando todo signo de suciedad. Los muchachos achinaron los ojos, por el resplandor de la limpieza. Empezaron a subir las escaleras sigilosamente en espera de oír el más mínimo sonido. Ya en el piso superior, a Alice le pareció oír un hilo de música, procedente de la habitación que presidía aquel largo pasillo.
Ben, enganchado a Alice, cómo si de una prolongación de su brazo se tratase. Comenzó a sudar. Mientras se quitaba aquellas gotitas  frías de la frente, no le quitaba ojo a los cuadros que colgaban; retratos de personajes de otra época, que te seguían con la mirada. Conforme iban avanzando, escoltados por aquellos personajes, la música se hacía más nítida.

Aquella puerta, cada vez más grande, mientras yo parecía que empequeñecía a cada paso. Ben no me soltaba, podía sentir aquel sudor frío, mientras me empapaba la camiseta.
Y aquella música…cada vez se oía más fuerte.

Continuará…





lunes 28 de septiembre de 2009

DIVAGACIONES.


Formas, colores, palabras; todo está determinado.
Perfecciones, inventos, superaciones; todo sigue una regla.
Sentidos, sentimientos, bueno o malo; todo está dictado.
¿A quien queremos engañar?
Nacerás, vivirás, te reproducirás y morirás. ¿Qué sentido tiene?
Dirás que visto así, poco...
Pero… ¿Y si piensas que haces algo más? Entonces acertarás. Todo tiene un sentido, y el nuestro, generación a generación es la perfección.
¡N o creas que tu eres el final! Vive esperanzado, que tus genes vivirán para siempre. Sé feliz, pensando que estás ayudando, a que cada vez sea mejor. Tranquilo… Piensas que la maldad también evoluciona, tienes razón. Pero, ante ella, ¡no aflojes ni uno de tus genes!
¿El final? Quien sabe…
No lo pienses y sigue adelante.
Estate tranquilo, perduraremos para siempre.

miércoles 23 de septiembre de 2009

PERDIDOS EN LA NOCHE.



 Noches de insomnio. Salgo a la ciudad, almas perdidas vagan sin reten. Deambulo por las calles, miradas cruzadas con las almas vacías.
Pero tú fuiste diferente, tu alma aún tiene un pequeño fulgor. N o quieres reconocerlo, pero no puedes apartar la mirada. Me acuchillas con tus ojos, y notas aquella sensación. Imploras que siga mi camino. Demasiado tarde, he sucumbido al embrujo de tus pupilas.
Te acercas lentamente. Mientras lo haces, te apiadas de mi alma.
Es tarde, muy tarde. Reniegas de tu embrujo. Ya no estás sola, tienes compañía, sabes que te ayudaré a buscar almas perdidas…



domingo 20 de septiembre de 2009

Los años Mágicos(III)

Tal vez, hubiera querido que las cosas hubieran sido diferentes, aún recuerdo con nostalgia aquellos días, en los que la inocencia eran lo que sucumbía mi razón.

Estuve soñando toda la noche, con aquella figura que hizo que me estremeciera, hasta tal punto, que no osé ni por un momento; levantar las mantas que me cubrían en mi cama. No sé si era el pánico, que a veces nos hace ser más fuertes de lo que quisiéramos, pero me juré que tenía que saber, quien se escondía tras aquella siniestra figura.
A la mañana siguiente y con la tormenta sólo cómo un mal recuerdo, me apresuré a desayunar y aún con las hermanas Stevens en la cama salí rauda a investigar aquella casa. Calamidad, todavía se desperezaba en su manta. Esperé un instante y vi que me seguía. En un momento, me encontré delante de la cancela de la casa, el gruñir de la entrada, me precavió que hacía bastante tiempo, que nadie entraba por la puerta principal. Calamidad olisqueaba por todas partes, y aquella mirada que me dirigió me hizo pensar, que sabía que nada bueno había allí.
Eso me puso en guardia, no quiso dar ni un paso más, allí se quedó. El corazón me empezó a latir más deprisa de lo que yo hubiera querido, las piernas cada vez me flaqueaban más, a medida que me acercaba a la puerta.
Subí los cuatro peldaños que separaban la puerta del jardín, y me propuse a golpearla, en el mismo instante que pensaba, que si me contestaba alguien saldría corriendo. La golpeé con más miedo que fuerza, y la puerta… ¡se abrió!
Dí un paso atrás en el mismo instante que perdía pie, y rodé escaleras abajo…
_Ahora vuelvo Alice, no te muevas de aquí, la más joven rompía en llanto, mientras corría por toda la calle, Calamidad no quiso dar ni un paso más…_
Aquel olor a humedad y moho, me hizo despertar. ¿Dónde me encontraba? ¡Aquella habitación no era la mía!
Me levanté de un brinco, y salí lo más deprisa que pude de aquella casa.
Mientras Alice corría calle abajo, alguien sonreía desde la casa.
Continuara…




 

TREMENDA INOCENCIA




La lluvia rancia que cayó durante todo el día, hizo que aquellos pequeños invertebrados salieran buscando la humedad.
El pequeño Luis, entusiasmado, los cogía alegremente. Uno por aquí, otro por allí.
Aquel juego que su padre se había  inventado, le parecía de lo más divertido.
La bolsa que portaba, cada vez estaba más llena. Con sus pequeñas manos, la apretaba, para que no se escaparan. Lo único que le preocupaba, era aquella caja de madera, que su padre denominaba “purgatorio”.
La había visto llena de aquellos animalitos cuernudos, y de cómo sufrían al estar todos apretujados.
Pensó que, al llegar a casa, y sin que nadie le viera, la dejaría abierta.
¡Qué contentos estaban, paseando por toda la casa!
Aún no entiende cómo desaparecieron, y con ellos el “purgatorio”.
Parecían tan felices...

viernes 18 de septiembre de 2009

!!ADELANTE!!

El siguiente manifiesto, está dedicado a todos aquellos Bloggers, que sacan un poquito de sus vidas atareadas, para sacar lo más bueno de si, y compartirlo con todos los que formamos el mundo virtual de las inquietudes.(Parar el reproductor de abajo para escucharlo bien).




jueves 17 de septiembre de 2009

CANSANCIO NOVELESCO.



No puedo ni por un instante olvidarte. Suelo pensar en ti con demasiada frecuencia, a veces demasiado. ¿Demasiado? ¡No! Ahora es algo más, sobrepasa los límites racionales. Sé que nunca coincidiremos por la calle. ¡Lo sé!
Solamente cuando el crepúsculo emerge de su encierro, puedo dar rienda suelta a mi imaginación. Ayer eras una heroína, que combatías contra las injusticias. Me pareció que te agotaba demasiado. Así que, dejé que con tu mirada, eligieras tu destino.
¡Nunca pensé, que deseabas ser una persona corriente!
Entonces comprendí que estabas exhausta de librar batallas, ser científica, arqueóloga; y no sé cuantas cosas más, que se me pasaban por la cabeza.
Amanece. Tal vez, esta noche te deje ser una persona corriente. No sé si mis lectores, lo entenderán. Creo que es hora de dejarte vivir, y olvidarme de ti.