PENSAMIENTOS QUE SALEN DE MÍ, A TRAVÉS DE MIS DEDOS...
16 de agosto de 2010
DULCE...muy DULCE
6 de julio de 2009
ALAÍS...

Pues bien Luis, después de aquel día que la encontré contemplando el mar, cómo si buscara algo, se sucedieron muchos más días con el mismo afán. Yo, ya no le daba importancia, pensaba que realmente huía de alguna cosa, hasta que llegó aquella noche...
Regresaba del pueblo, cuando vi que Alaís no estaba en la casa. Anochecía, así que me dirigí al lugar donde probablemente la podría encontrar; la playa.
El silencio que reinaba de camino a la playa era extrañamente singular. La busqué por todas partes, sin resultado alguno. Decidido a buscarla en otro lugar, di media vuelta, en dirección a los acantilados, y en aquel instante el chapoteo de las olas hizo que girase...
¿Se bañaba? Peter.
No exactamente. La venían a buscar.
¿Un barco?
Eso creía yo, pero lo que vi en aquellas aguas, me heló la sangre.
Seres escamosos y ojos rasgados, que surgían de las aguas, y entre ellos... Alaís.

Era algo monstruoso de ver, la dulce y delicada Alaís, era en realidad una especie de líder de aquellos seres. Intenté salir corriendo, pero los músculos no me obedecían.
!Peter!¿Qué me estás contando?
Sí, sé que es algo increíble, y... te lo cuento para que tú lo puedas explicar, ya que todos los habitantes de Isu estamos perdiendo la memoria, sobre Alaís. Por eso me fui de la isla, consciente que si me quedaba todo quedaría en el olvido. A más fue algo tan... dantesco, que no quiero seguir allí.
Empiezo a olvidarme de los detalles Luis, pero aún puedo recordar lo último que me dijo:
Lo siento, Peter... te has portado bien conmigo, pero no puedo permitir que lo recuerdes. Perdí el rumbo, que seguía con mis hermanos.
¿Pero que eres? Le pregunté, paralizado por el temor de aquella criatura.
_Nos llamáis sirenas, algunos nos habéis visto a lo largo de los tiempos. Inmortalizándonos a vuestro antojo. Pero sois demasiado arrogantes y crueles, para querer tener contacto con vosotros. Quiero que sigáis pensando que somos una leyenda, no somos reales para los humanos, y así seguirá.

Mientras escribo esto, Peter me agradece que le haya dado el papel protagonista, pero me recalca que tengo mucha imaginación.
Viajé a Isu intentando dar con algún vestigio de Alaís. Nadie me supo dar respuesta. Y de Peter... me comentaron que se marchó sin más, que era algo extraño...
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